Light microscopy image of sperm cells used for semen quality assessment in an assisted reproduction laboratory.

Selección de espermatozoides inspirada en la biología: ¿puede mejorar la calidad embrionaria en la ICSI?

Un nuevo estudio sobre ICSI sugiere que la selección de espermatozoides mediada por células del cúmulo puede mejorar las tasas de blastocistos, lo que subraya la importancia de la fisiología de los espermatozoides más allá de la motilidad y la morfología.

En la reproducción asistida, la selección de espermatozoides se ha centrado tradicionalmente en parámetros visibles como la motilidad y la morfología. Si bien estos criterios siguen siendo esenciales, un creciente número de investigaciones sugiere que podrían no reflejar completamente la competencia funcional de los espermatozoides.

En un estudio reciente publicado en el Journal of Assisted Reproduction and Genetics se exploró si un enfoque más fisiológico para la selección de espermatozoides podría mejorar el desarrollo embrionario en ciclos de ICSI. El estudio evaluó la selección de espermatozoides mediada por células del cúmulo, una estrategia inspirada en la interacción natural entre el espermatozoide y el microambiente del ovocito.

Por qué la selección de espermatozoides importa más allá de la motilidad

Los métodos convencionales de preparación de espermatozoides, como la centrifugación en gradiente de densidad y la técnica de migración ascendente (swim-up), se utilizan ampliamente en los laboratorios de FIV para recuperar espermatozoides móviles. Estos métodos son eficaces y están bien establecidos, pero la motilidad por sí sola no indica necesariamente si un espermatozoide está en óptimas condiciones para sustentar el desarrollo embrionario.

La competencia de los espermatozoides depende de varios factores biológicos, entre ellos el estado de capacitación, la funcionalidad de la membrana, la actividad mitocondrial, la integridad del ADN y la capacidad de interactuar con el ovocito.

En la concepción natural, el tracto reproductivo femenino actúa como un entorno altamente selectivo, filtrando los espermatozoides mediante complejos mecanismos bioquímicos y físicos antes de que se produzca la fecundación. Durante la ICSI, muchos de estos pasos de selección natural se omiten.

Esta es una de las razones por las que los investigadores están cada vez más interesados ​​en las estrategias biomiméticas de selección de espermatozoides: métodos de laboratorio diseñados para reproducir parcialmente las condiciones fisiológicas que encuentran los espermatozoides in vivo.

El papel de las células del cúmulo en la selección fisiológica de los espermatozoides.

Las células del cúmulo rodean al ovocito y desempeñan un papel activo en el proceso de fecundación. Liberan moléculas de señalización implicadas en la capacitación espermática, la hiperactivación, la reacción acrosómica y la interacción entre el espermatozoide y el ovocito.

En un estudio clínico reciente, los investigadores compararon la preparación convencional de espermatozoides con la selección de espermatozoides mediada por células del cúmulo en ciclos de ICSI. El estudio analizó 99 ciclos de ICSI utilizando un diseño de ovocitos hermanos, lo que permitió asignar ovocitos del mismo ciclo a diferentes condiciones de selección de espermatozoides.

El principal hallazgo fue un aumento significativo en la proporción de blastocistos de buena calidad en el día 5 en el grupo de selección del cúmulo en comparación con el grupo de control: 55,2% frente a 45,3%.

Es importante destacar que las tasas de fertilización y embarazo no difirieron significativamente entre los grupos. Esto sugiere que la selección de espermatozoides puede influir en el desarrollo embrionario, pero también subraya la necesidad de interpretar los resultados con cautela.

¿Qué significa esto para los laboratorios de FIV?

Estos hallazgos ponen de relieve un cambio importante en la reproducción asistida: la selección de espermatozoides necesita evolucionar, pasando de simplemente identificar espermatozoides que se mueven bien a identificar espermatozoides que están funcionalmente preparados para sustentar el desarrollo embrionario.

Para los laboratorios de FIV, esto plantea una pregunta relevante:

¿Deberían los métodos de preparación de espermatozoides asemejarse más a los procesos de selección biológica?

Si bien la ICSI se ha vuelto altamente eficiente para lograr la fertilización, la competencia del embrión depende de más factores que la fertilización en sí. El espermatozoide aporta información biológica y propiedades funcionales que pueden influir en el desarrollo embrionario más allá del momento de la inyección.

Esto no significa que la selección de espermatozoides por sí sola explique la calidad del embrión. La calidad del ovocito, la edad materna, la edad paterna, las condiciones de cultivo, el flujo de trabajo del laboratorio y los factores clínicos contribuyen a los resultados de las técnicas de reproducción asistida.

Sin embargo, el estudio se suma a la creciente evidencia de que la fisiología de los espermatozoides merece mayor atención en el laboratorio de FIV.

Hacia una preparación de los espermatozoides más basada en la biología

En Fecundis, este concepto es fundamental para nuestro enfoque científico: ir más allá de los métodos convencionales de recuperación de esperma hacia tecnologías diseñadas para mejorar la fisiología y la competencia funcional de los espermatozoides.

El futuro de la preparación de espermatozoides no se define únicamente por su recuperación, motilidad o morfología. Puede definirse por la eficacia con la que los métodos de laboratorio preservan y favorecen las funciones biológicas que los espermatozoides necesitan para contribuir al desarrollo embrionario.

La selección de espermatozoides inspirada en la biología no es solo una mejora técnica. Refleja una tendencia más amplia en la reproducción asistida: acercar el laboratorio a los mecanismos que la naturaleza ya utiliza.

Referencia

Ten J. et al. Cumulus cell-mediated sperm selection enhances blastocyst quality using sibling oocytes. Journal of Assisted Reproduction and Genetics 2026.
Fuente: https://link.springer.com/article/10.1007/s10815-026-03818-0